“Pie detrás de pie, no hay otra manera de caminar”
“Tu corazón va a sanar
Y va a volver a quebrarse
Mientras le toque pulsar.”
domingo, 4 de fevereiro de 2007
Voy a salir a caminar solita...

“Voy a salir a caminar solito, sentarme en parque a fumar un porrito, y mirar a las palomas comer, el pan que la gente les tira!, y reprimir el instinto asesino, delante de un mimo o de un clown, hoy estoy down violento, down radikal, pero tengo aprendido el papel principal: yo soy un loco, que se dio cuenta, que el tiempo es muy poco, yo soy un loco, que se dio cuenta, que el tiempo es muy poco; ... (a lo mejor resulta mejor así), yo soy un loco que se dio cuenta, que el tiempo es muy poco; a lo mejor resulta mejor así: que el tiempo es muy poco.” (Calamaro)
PILETA Y SOL: Deise 1 x 0 Pereza
Ensayé muchos domingos bajar para ir a la pileta y tomarme un ratito de sol. Casi todas las veces me venció las gans de quedarme en casa, o mejor, las ganas de no salir para nada. Hoy vencí la pereza y bajé para tomar sol! La pile estaba re llena, toda la gente disfrutando del sol y del agua... aguanté una horita y cómo el sol estab muy fuerte volví al departamento para tomar algo fresquito, una schweppes.
Schopenhauer, el regreso
Este domingo me desperté muy temprano... volví a algo que lo tenía alejado hace mucho tiempo... leer a Schopenhauer. Mi interés por ler sus escritos y conocer más sobre sus ideas empezó luego que conoci a Mauricio, adicto de Schopenhauer. En áquel tiempo, hace tres o cuatro años empezé a devorar todo lo que enontraba de Shopenhauer. Algunos de sus escritos me causaban indignación, como el escrito sobre las mujeres, en cuanto otros que me causaban identificación, admiración, me encantaban, estos eran los escritos sobre la música, sobre la voluntad, sobre la muerte, sobre el amor... todos estos libros todavía están en alguna de las 238 cajas de libros que no pude aún traer de Buenos Aires...pero ayer por la noche, volviendo a mi casa por la Avenida Pauista, en un kiosco, encuentre una pequeña recopilación de algunos escritos sobre literatura: “A arte de escrever, de Arthur Schopenhauer”. No resistí, estaba sóla, mirpe para mis costados, ningún amigo, conocido o algo que me driticara la compra y lo adquirí. Esa mañna me puse a leerlo y está buenísimo. Me gusta su objetividad para decir las cosas, una parte en que él dice que cuando uno lee mucho no le sobre tiempo para pensar...que los sábios tienen que pensar por sí mismo y pasar todo el tiempo de su corta vida leyendo de todo...enfin, muchas cosas más que son interesantes. Creo que la falta de interés de la gente por leerlo o las muchas críticas que recibí siempre que alguien me veía leyendo algo de él tiene que ver con el rótulo que Schpenhauer ganó de filósofo del pesimismo, de que leerlo es ponerse más deprimido, más pesimista con la vida, con el mundo, con la gente... está bien, pero hay grande parte de esa mirada pesimista que es realista, que me hace seguir apasionandóme por algunas frases suyas cada vez que lo leo. No todo lo que es pasado, está superado, hay cosas que hay que rescatarlas.
“O efeito que o pensamento prórpio tem sobre o espírito é incrivelmente diferente do efeito que caraceriza a leitura, e com isso há um aumento progressivo da diversidade original dos cérebros, graças à qual as pessoas são impelidas para uma coisa ou para outra. A leitura impõe ao espírito pensamentos que, em relação ao direcionamento e à disposição dele naquele momento, são tão estranhos e heterogêneos quanto é o selo em relação ao lacre sobre o qual imprime sua marca. Desse modo, o espírito sofre uma imposição completa do exterior para pensar, naquele instante, uma coisa ou outra, isto é, para pensar determinados assuntos aos quais ele não tinha na verdade nenhuma propensão ou disposição.” (Schopenhauer)
“O efeito que o pensamento prórpio tem sobre o espírito é incrivelmente diferente do efeito que caraceriza a leitura, e com isso há um aumento progressivo da diversidade original dos cérebros, graças à qual as pessoas são impelidas para uma coisa ou para outra. A leitura impõe ao espírito pensamentos que, em relação ao direcionamento e à disposição dele naquele momento, são tão estranhos e heterogêneos quanto é o selo em relação ao lacre sobre o qual imprime sua marca. Desse modo, o espírito sofre uma imposição completa do exterior para pensar, naquele instante, uma coisa ou outra, isto é, para pensar determinados assuntos aos quais ele não tinha na verdade nenhuma propensão ou disposição.” (Schopenhauer)
Assinar:
Comentários (Atom)