quarta-feira, 16 de maio de 2007

Me alegra tanto oir tu voz

Me alegra tanto oir tu voz aunque dormido
por fin viajabas como en tus sueños
buscando un sitio para volver

Y sin poder olvidar lo que dejas lo que has aprendido
van a cambiar las caras, los sueños, los días y
yo lentamente te pierdo

Como un regalo que al ensuciarse tiró quien limpiaba
como un vaso después de beber el trago más dulce
con un adios, con un te quiero
y con mis labios en tus dedos
para no pronunciar las palabras que dan tanto miedo,
te vas y te pierdo

Me alegra tanto escuchar tus promesas mientras te alejas
saber que piensas volver algún día cuando los sapos
puedan dejar de saltar y bailar lejos de su charco

Porque mis ojos brillan con tu cara y ahora que no te veo se apagan
porque prefiero que estes a mi lado aunque
no tengas nada te vas y te pierdo

(Cuando los sapos bailen flamenco, Marilia A. Casares, Ella Baila Sola)

Cuando se abre una puerta...

... en general se dice que se cierran otras puertas y que así es la vida. Puede ser que en algunos aspectos eso se aplique muy bien. Vivir es elegir. Pero cuando hablamos de amigos, el tema de las puertas no se aplica. Uno va sumando amigos por donde pasas, en los lugares donde vivió y van quedando presentes en nuestras vidas amigos de diferentes lugares y épocas y no por eso, menos importantes, o menos amigos que los amigos que empezamos a cultivar en donde estamos hoy. Hace casi once meses que estoy viviendo en Sao paulo y siento que mis amigos más amigos están por todos lados, eso sin hablar de familia, de mi madre, mi gran amiga. Pero que todavía no he construido relaciones de grande amistad por aquí, quizás muchas amistades, pero no cómo uno empieza a desera ya en una cierta etapa de la vida. Será que uno se vuelve más exigente? Más intolerante, más aburrido, más quisquilloso, de todo un poco creo. Pero, volviendo al tema de las puertas, creo que esa teoría tiene mas que ver con los caminos que eligimos en nuestras vidas. Hace mucho tiempo elegí irme a vivir en Buenos Aires. En aquella época fue una elección quizás muy impulsiva, hasta irresponsable, pero que me hizo crecer mucho, que me dió muchas, muchísimas cosas lindas y personas bonitas en mi vida. Elegí, de alguna manera, cuando partir de alá también. Quizás no elegí la forma, pero sí el tiempo. Elegí venir a Sao Paulo, cuando todo indicaba que mi camino me llevaba a Canoas. Enfin, creo que fui siempre muy afortunada en poder elegir nos caminos a seguir. Pero hay momentos en que uno se vê cansado de elegir, y quizás parece que mucho mejor seria que alguien eligiera por mi, sería más fácil a principio, pero mucho más duro después. Sólo yo misma púedo saber hasta donde van mis fuerzas, mis límites, mi capacidad de estar sóla cuando me gusta y también las muchas veces en que no quisiera estar sóla. Y aunque a veces parezca que no hay una presión para elegir algo nuevo, para cambiar, eso puede venir de adentro. De la necesidad de lo nuevo, de lo desconocido, de no soportar las rutinas, son tantas variables, que hacen ese mundo que es mi cabeza tan complicado. Creo que podría seguir escribiendo y no llegaría a ninguna conclusión, per la idea principal es reflexionar sobre todo eso, es poner en palabras, escritas, un poco de lo que da tantas vueltas en la cabeza. Es, además, uma manera de dar forma y de ordenar esos pensamientos. Quizás mañana vuelvo a leer eso y me ayuda muchísimo. Ojalá!

Hace tiempo he dejado de vivir como hada...

Hoy cuando abria mi blog para ponerme a escribir, pensaba el en nombre que tiene él, Vida de Hada, y en cómo mi vida ha cambiado desde aquél enero cuando empecé a dejar cosas escritas aquí en este sitio. Quizás en aquél momento me sentía mucho más leve, me sentía más hada, más amiga, más vida en todos los aspectos... hoy me siento mucho más cerrada, más involucrada con el trabajo, y casi nada más, lo que me tiene de alguma manera como prisionera... de lo que hago! Quiero mi vida de hada, de ver mis amigas, de tener tiempo para las cosas de mi casa, de vivir los días y no sólo trabajar... No sé cuánto tiempo más seguirá eso. Sigo en el trabajo y creo que hoy será un día más en que lo único que puedo hacer cuando llego a mí casa es dormir. Que vengan días mejores!