Esta mañana me desperté tempraníssimo...encuanto esperaba el auto para ir al trabajo me acordé de un poema de Borges, que alguna vez me lo envió Ari. No tengo idea del porqué me haya venido a la cabeza ese texto, pero de cualquier forma, lo busqué para volver a leerlo. Aquí está:
"Antes de entrar en el desierto
los soldados bebieron largamente el agua de la cisterna.
Hierocles derramó en la tierra
el agua de su cántaro y dijo:
Si hemos de entrar en el desierto,
ya estoy en el desierto.
Si la sed va a abrasarme,
que ya me abrase.
Ésta es una parábola.
Antes de hundirme en el infierno
los lictores del dios me permitieron que mirara una rosa.
Esa rosa es ahora mi tormento
en el oscuro reino.
A un hombre lo dejó una mujer.
Resolvieron mentir un último encuentro.
El hombre dijo:
Si debo entrar en la soledad
ya estoy solo.
Si la sed va a abrasarme,
que ya me abrase.
Ésta es otra parábola.
Nadie en la tierra
tiene el valor de ser aquel hombre."
(J.L.Borges)
segunda-feira, 5 de fevereiro de 2007
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