Me alegra tanto oir tu voz aunque dormido
por fin viajabas como en tus sueños
buscando un sitio para volver
Y sin poder olvidar lo que dejas lo que has aprendido
van a cambiar las caras, los sueños, los días y
yo lentamente te pierdo
Como un regalo que al ensuciarse tiró quien limpiaba
como un vaso después de beber el trago más dulce
con un adios, con un te quiero
y con mis labios en tus dedos
para no pronunciar las palabras que dan tanto miedo,
te vas y te pierdo
Me alegra tanto escuchar tus promesas mientras te alejas
saber que piensas volver algún día cuando los sapos
puedan dejar de saltar y bailar lejos de su charco
Porque mis ojos brillan con tu cara y ahora que no te veo se apagan
porque prefiero que estes a mi lado aunque
no tengas nada te vas y te pierdo
(Cuando los sapos bailen flamenco, Marilia A. Casares, Ella Baila Sola)
quarta-feira, 16 de maio de 2007
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